En la naturaleza no hay silencio, porque hasta el viento mas leve produce sonido en nuestros oídos, comenzando con el agua en todas sus variantes, el viento, las aves, los grillos, los rayos cuando se van alejando después de una tormenta, un grupo de niños jugando a la distancia o el sonido de los animales...
La mezcla de varios de esos sonidos dependiendo el lugar y la hora pueden ser diferentes pero por supuesto también agradables, siempre y cuando no te encuentres en peligro, porque no es lo mismo escuchar el trino de un pájaro en la mañana a escuchar el rugido de un león hambriento y no por eso deja de ser natural.
A mi por ejemplo, me encanta escuchar el sonido del mar, arroyos, ríos, porque me relajan profundamente, se experimenta un paz y tranquilidad que difícilmente se puede expresar con palabras o el de la lluvia caer...
¿Y A TI CUAL ES EL SONIDO DE LA NATURALEZA QUE MÁS TE GUSTA ESCUCHAR?
Ylenia López Rueda, 2ºE

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