No me centraré mucho en lo que aporta la música
al cerebro, ya que eso ya se ha comentado en anteriores entradas, aún así es
interesante recordar que mejora campos como la memoria y la atención, entre
otros.
Podemos toparnos con diferentes géneros
musicales, los cuales, por el simple hecho de escucharlos nos pueden beneficiar
de diferentes maneras.
La música clásica escuchada al menos media
hora, ayuda al cerebro a desarrollar ideas y restablecer conexiones neuronales,
cosa que provocará una mayor concentración con los procesos de aprendizaje.
Tonos graves, como los del largo de invierno de las cuatro estaciones, ayudan a
la relajación. Mientras que vibraciones más cortas y ágiles como la sinfonía praga,
provocan alerta constante.
La salsa es interesante ya que relaja y activa
al mismo tiempo al ser rítmica y alegre. Esto, si lo relaciono con lo aprendido
en anteriores entradas, contribuirá a beneficios físicos, emocionales y
mentales. Lo cual ya es mucho de por sí.
El Rock libera gran cantidad de adrenalina al
cerebro. Junto al Pop, mejora la resistencia a la hora de hacer ejercicio. Esto
último he podido comprobarlo hace algún tiempo.
Otros como el reggaeton, el tecno o el rap no
son propios para la relajación y concentración. Es fácil escuchar que son géneros musicales que no aportan nada a los
que lo escuchan, son criticados por eso. En alguna entrada podría hablar sobre los puntos buenos que tienen estos tres géneros.
Carlos Jiménez Cuesta, 2ºE
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