He elegido este cortometraje porque lo vi hace tiempo y me llamó bastante la atención cómo las tecnologías nos están ganando en cosas tan simples como es tener una conversación cara a cara, en la que nos escuchemos unos a otros. Las redes sociales se deberían usar para poder hablar cuando no podemos mirarnos a la cara, no para ahorrarnos hacerlo.
En definitiva, la comunicación verbal pierde terreno a favor de la aplicación líder en mensajería instantánea. Pero las caricias, los gestos, los abrazos o el simple hecho de escuchar la voz y las palabras de esa persona no pueden ser sustituidos por los emoticonos.
Soraya Jiménez Osuna, 2ºE.
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