Tenemos cinco sentidos pero yo creo que, la audición es el sentido que más nos coloca en el mundo. Las personas tenemos esa necesidad de establecer contacto con el mundo exterior.
Por eso, debemos ser conscientes de que la discapacidad auditiva es un problema sumamente importante, ya que crea un aislamiento total en la persona. Cuando el niño no tiene una interacción normal y natural con otros, no puede desarrollarse social, lingüística, cognitiva ni emocionalmente.
El niño sordo necesita tener adultos sordos cerca para que le puedan ayudar a entender este mundo mediante el sentido de la vista y la lengua de signos, así, estos adultos le servirán como modelos de identificación.
Pero con esto, no quiero decir, que la interacción sólo se limite a ser con personas sordas, está claro que también necesita a su alrededor personas oyentes, el niño necesita aprender la lengua universal, la lengua oral.
Sin embargo, esto no significa que un niño puede desarrollarse adecuadamente si sólo está en contacto con adultos, necesita contacto con sus iguales, aprender mediante el juego, las conversaciones, las actividades de grupo, y demás. Así el niño sentirá esa seguridad emocional al sentirse igual que los demás, y dejará un poco de lado sus temores.
En los primeros años de vida del niño el sonido tiene un gran importancia en el desarrollo social: la voz de la madre, los ruidos externos, las estimulaciones que le producen ciertos sonidos (sonajeros, juguetes), además tranquilizan y dan seguridad al niño.
Soraya Jiménez Osuna, 2ºE