Pienso que escuchar a las demás personas y escuchar sus
problemas, entre otras, puede ser muy satisfactorio tanto para la persona
oyente como para la persona que necesita esa ayuda.
Escuchar a los demás demuestra que la persona oyente es
paciente y funciona de apoyo a la otra persona.
Esta persona capaz de escuchar
a los demás, con solo escuchar, puede resolver muchos problemas en el otro.
Para la persona que necesita esa ayuda, lo primero que le
ocasiona el hecho de ser escuchada es la tranquilidad que necesita y el apoyo
de saber que tiene a alguien en el que poder confiar.
Esto puede ser un factor muy importante, además, para la
relación de una pareja ya que las personas necesitan tener un confidente como
pareja a quien contarle sus problemas, sus alegrías, sus tristezas, e incluso,
su día a día.
A modo de conclusión, podría decir que las personas, en general, necesitamos ser escuchadas. Por esto
mismo, debemos aprender a escuchar. ¡Haz lo que quieres que hagan contigo!
Arantxa Llamas Postigo, 2º E.

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