Oir lo que los profesores dicen no equivale a escuchar lo que dicen, puesto que la escucha es un acto cognitivo que se requiere que se esté atento, que se piense y se procese mentalmente lo que se oye.
Aquí os dejo algunos métodos para ser un buen oyente en clase:
- Escuchar con la mente abierta. Ser receptivo a lo que el profesor dice.
- Estar atento. Enfocar su atención en lo que el profesor dice. Es necesario intentar que su mente no vague hacia otras cosas.
- Estar cognitivamente listo para escuchar.
- Ser un oyente activo.
- Estar anímicamente listo para escuchar. Es necesario ir a clases anímicamente en condiciones de escuhar. La actitud del alumno es bastante importante.
- No dejarse guiar por el entorno. El aula puede ser escandalosa, ser muy oscura o que tenga mucha luz, pero no se debe ceder ante estas inconveniencias.
- No se dé por vencido. No deje de escuchar cuando la información que está siendo presentada es difícil de comprender.

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